lunes, 17 de abril de 2017

Olvida tus miedos.

Miedo. Cuántas cosas dejaremos de hacer por esta estúpida razón; por el miedo al qué dirán, a qué hablarán los otros de mí o de cuánta gente me criticará por hacer esto. Por el miedo a no llegar, a no ser suficiente, a no conseguir lo que estás intentando, a ser menos que otros que lo intentaron antes que tú.

De verdad, que a veces el ser humano me parece que ha dejado de ser el más inteligente para ser el más estúpido por un rato. 

¿A qué se debe ese miedo? ¿Qué nos puede pasar? ¿Acaso no habrá miles de personas más intentándolo, intentando conseguir algo que ansían? ¿Acaso no habrás también otros miles de personas que lo hayan conseguido, y otros miles de personas que nunca lo intentarán?

Ahí radica la diferencia. La diferencia entre tú y los otros, entre tú y el resto: tú puedes intentarlo. No importa si crees que no vas a ser capaz, no importa que te de vergüenza lo que los demás vayan a decir de ti, NO IMPORTA. ¿Acaso son los sueños de los demás? ¿Acaso es más importante lo que ellos puedan pensar que la felicidad que tú vas a llegar a sentir cuando lo consigas? Ya te digo yo que no.

Así que ponte las pilas, libérate de los miedos y las estúpidas ataduras que te impiden empezar a disfrutar de las cosas que te hacen verdaderamente feliz y de las cosas que se pasan por tu cabeza y que te mueres de ganas de hacer, pero que no hace por tus absurdos miedos.

Adelante, porque si no lo haces ahora, ¿cuándo lo vas a hacer?

martes, 14 de febrero de 2017

San Valentín

Es gracioso como con los años, he ido perdiendo la ilusión por el día de San Valentín. De pequeña, me pasaba un mes preparando este día, aunque fuese para ir a clase con un lazo rojo en el pelo, para hacer tarjetas para mis amigas, o por ver qué pasaba.

Y ahora, que tengo muchos años más y debería dejar de preocuparme por una fiesta tan puramente consumista, me sigo muriendo de ganas de que llegue, aunque sea a escondidas; aunque esta vez, el lazo en vez de rojo sea gris; aunque ya no regale tarjetas a mis amigas, y aunque sepa que nadie me va a sorprender con bombones y rosas.

Pero es inevitable. Son esas ganas que hay en mí de ver cómo el amor lo inunda todo; aunque sea falso, aunque mañana o la semana que viene todas las personas del mundo vuelvan a pelearse igual. Pero, por un día, el amor rebosa por las calles y el mundo parece un sitio más bonito. 

Hoy, habrá miles de declaraciones, miles de regalos, miles de 'te quiero' y, también, miles de orgasmos. Porque, puede que no haga falta un día especial para que todo esto suceda, pero es maravilloso que existan días como este, que hagan que el mundo se pare y que, por encima de todo, lo importante sea el amor.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Me gusta(s)

Me gusta cuando te miro y no te das cuenta; cuando estamos en la misma habitación y no puedo apartar los ojos de ti, aunque tú no lo veas. Entonces me miras, y aparece esa sonrisa que a veces creo que ilumina el cielo, que me hace sentir felicidad, de la de verdad, de esa que sientes en la boca del estómago y necesitas que salga fuera para demostrarle a la persona que lo provoca lo inmensamente feliz que te hace, y lo agradecido que estás.

Me gusta sentir tu respiración, cómo cada vez que sueltas el aire y me roza, un escalofrío recorre mi cuerpo y me hace sentir viva. Cuando me haces cosquillas, cuando me acaricias, y siento que nunca ha habido unos dedos que me toquen con más cariño que los tuyos.

Me gusta cuando estás cerca y, antes de verte, ya reconozco ese olor tan característico que solo tú tienes. Ese olor que siempre que estamos juntos se queda impregnado en mi ropa, para que cuando te eche de menos te sienta un poquito más cerca, un poquito más aquí.

Me gusta cuando te ríes, cuando me haces reír; cuando tengo o tienes miedo, y cuando me tienes que explicar las cosas porque me cuesta entenderlas; me encanta que me cuestiones, y me hagas buscarle un por qué a las cosas. 

Me gustas tú, y todo lo que eso conlleva.

domingo, 22 de enero de 2017

Polos opuestos

He empezado a preguntarme si de verdad los polos opuestos se atraen. Si, realmente, las personas que no tienen cosas en común son las que más se atraen entre sí.
Podría decirse que es cierto; que cuanto menos cosas tenéis en común más os gustáis y eso parece divertido, porque todo es misterio, cosas por ver y descubrir...

Y entonces, entiendes que puede que alguien opeusto a ti te atraiga mucho, pero que son las personas que se parecen a ti aquellas con las que quieres estar realmente y que son aquellas que más seguridad te aportan, que más ganas de vivir te dan.

Porque, está bien tener cosas en común, ciertos gustos similares, está bien que quieras estar con alguien que piensa como tú, y ver que cuantas más cosas tenéis en común más os gustáis y más ganas tenéis de estar juntos.

Y es que puede que los polos opuestos se atraigan, pero la atracción nunca va a acercarse al amor que se tienen dos personas que comparten cosas y sentimientos de verdad.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Otro diciembre más

Me he sorprendido a mí misma acordándome de ti un 19 de Diciembre más, e incluso he llegado a pensar que por casualidades del destino esta fecha haya sido siempre la desencadenante de todos esos días en los que, sin saber por qué, me acuerdo de ti.

Entonces me he parado a pensar en que, realmente, no me acuerdo de ti; hoy ha sido la primera vez de muchas, que al pensar en ti no se me ha venido a la mente aquella idea obtusa y olvidada de cómo eras, de cómo te quería, de todo lo que fuimos.

Hoy al pensar en ti no te he recordado con tristeza y nostalgia, no he tenido ganas de echarme a llorar como años anteriores, ni ganas de decirte lo mucho que te echaba de menos; hoy simplemente, he pensado qué será de ti. Cómo te irá la vida, si seguirás estudiando, si al fin has empezado en serio con aquella que tantas veces me quitó el sueño por estar a tu lado.

No sé, pero estoy contenta y feliz de imaginar que todo te va bien y de haberme dado cuenta de que recuerdo tu recuerdo, pero ya no lo necesito.